LEVANTAOS VAMOS JUAN PABLO II PDF

Juan Pablo II nos regala ahora su tercer libro. Juan Pablo II vive a fondo el sentimiento de amistad, de gratitud y de fidelidad. Ciertamente, de este Papa se conoce mucho. La divina Providencia ha asignado a Juan Pablo II grandes tareas en la historia mundial de nuestro tiempo. Es verdad que este Papa iba contra el comunismo. Entonces se produjo un enfrentamiento entre el arzobispo Wojtyla y las autoridades comunistas.

Author:Voodoobar Kikree
Country:Ecuador
Language:English (Spanish)
Genre:Business
Published (Last):13 August 2015
Pages:500
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ISBN:914-5-49251-439-2
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No sois vosotros los que me soy yo quien os he elegido. Si guardis mis mandamientos, permaneceris en mi amor, lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Os he hablado de esto para que mi alegra est en vosotros y, vuestra alegra llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os amis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor ms grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacis lo que os mando Jn 15, Acaso no expresan estas palabras el mysterium caritatis de nuestra vocacin?

En las palabras pronunciadas por Cristo en la hora para la que haba venido Jn 12, 27 est la raz de toda vocacin en la Iglesia. De esas palabras fluye la linfa que alimenta la vocacin, la de los Apstoles, la de sus sucesores y la de cada hombre, porque el Hijo quiere ser amigo de todos nosotros: por todos ha dado la vida.

Estas palabras compendian lo ms importante, lo ms precioso, lo ms sagrado: el amor del Padre y el amor de Cristo por nosotros, su alegra y nuestra alegra, as como tambin nuestra amistad y nuestra fidelidad, de las que da testimonio el cumplimiento de los mandamientos. Expresan tambin la meta y el sentido de nuestra vocacin, que es ir y dar fruto, y que nuestro fruto permanezca Jn 15, En definitiva, el amor es el vnculo que une todo: une de modo sustancial a las personas divinas, une tambin, aunque sea en un plano muy diverso, a las personas humanas y sus diferentes vocaciones.

Hemos consagrado nuestra vida a Cristo, que nos ha amado primero y que, como buen pastor, ha sacrificado su propia vida por nosotros. Los Apstoles de Cristo oyeron aquellas palabras y se las aplicaron a s mismos, reconociendo en ellas una llamada personal. Anlogamente, tambin 8 nosotros, sus sucesores, pastores de la Iglesia de Cristo, hemos de ser los primeros en comprometernos a responder a este amor siendo fieles, cumpliendo los mandamientos y ofreciendo cotidianamente nuestra vida por los amigos de nuestro Seor.

El buen pastor da su vida por las ovejas Jn 10, En la homila que pronunci en la plaza de San Pedro el 16 de octubre de , con ocasin del No lo saba ni siquiera Juan, el apstol predilecto.

Lo comprendi en el Calvario, al pie de la Cruz, vindolo ofrecer silenciosamente la vida por sus ovejas. Cuando lleg para l y para los dems Apstoles el momento de cumplir esta misma misin, se acordaron de sus palabras. Se dieron cuenta de que, solo porque haba asegurado que l mismo actuara por medio de ellos, seran capaces de cumplir la misin. No vosotros, sino yo! He aqu el fundamento de la eficacia de la misin pastoral del obispo.

Con un grupo de apasionados por la canoa me encontraba en el tren que se diriga a Olsztyn. Estbamos a punto de comenzar las vacaciones, segn el programa que habamos seguido desde una parte de las vacaciones las pasbamos en la montaa, la mayora de las veces en los Bieszczady, y otra en los lagos de Masuria. Nuestra meta era el ro Lyna. Precisamente por eso tomamos el tren de Olsztyn.

Era el mes de julio. Dirigindome al que haca de jefe de grupo por lo que recuerdo entonces era Zdzislaw Heydel le dije: Zdzislaw, dentro de poco tendr que dejar la canoa, porque me ha llamado el primado despus de la muerte del cardenal August Hlond, en , el primado era el cardenal Stefan Wyszynski y debo presentarme a l.

El jefe me respondi: De acuerdo, yo me ocupo. Y as, cuando lleg el da fijado, dejamos al grupo para ir a la estacin de tren ms cercana, Olsztynek. Como saba que deba presentarme al cardenal primado mientras tena lugar la travesa del ro Lyna, haba tomado la precaucin de dejar a 9 unos conocidos de Varsovia el traje talar de fiesta. En efecto, hubiera sido difcil presentarme al primado con la sotana que llevaba conmigo durante las excursiones en canoa en ellas llevaba siempre conmigo una sotana y los ornamentos para celebrar la Santa Misa.

As pues me dirig a Olsztynek; primero sobre las olas del ro con la canoa y luego en un camin cargado de sacos de harina. El tren de Varsovia sala muy de noche. Por eso llevaba el saco de dormir, pensando en dormir algo en la estacin mientras esperaba el tren. Haba pedido a uno que me despertara, pero no fue necesario porque no dorm en absoluto. Me present en Varsovia, en la calle Miodowa, a la hora establecida. En el palacio episcopal comprob que haban convocado tambin a otros tres sacerdotes: don Wilhelm Pluta de Silesia, el prroco de Bochnia, dicesis de Tarnw, don Micha!

Blecharczyk y don Jzef Drzazga de Lublin. En aquel momento no me percat de la coincidencia. Solo ms tarde comprend que estbamos reunidos all por el mismo motivo. Una vez en el despacho del primado, me dijo que el Santo Padre me haba nombrado obispo auxiliar del arzobispado de Cracovia. En febrero de aquel mismo ao haba muerto el obispo Stanistaw Rospond, durante muchos aos auxiliar en Cracovia, cuando el ordinario de la archidicesis era el metropolitano, cardenal prncipe Adam Sapieha.

Al or las palabras del primado anuncindome la decisin de la Sede Apostlica, dije: Eminencia, soy demasiado joven, acabo de cumplir los treinta y ocho aos Pero el primado replic: Esta es una imperfeccin de la que pronto se librar. Le ruego que no se oponga a la voluntad del Santo Padre.

Entonces aad solo una palabra: Acepto. Pues vamos a comer, concluy el primado. Nos haba invitado a comer a los cuatro. Supe as que don Wilhelm Pluta haba sido nombrado obispo de Gorzw Wielkopolski, que entonces era la administracin apostlica ms grande de Polonia; comprenda Szczecin y Kofobrzeg, una de las dicesis ms antiguas. Kolobrzeg haba sido erigida en el ao , contemporneamente a la sede metropolitana de Gniezno, de la que formaban parte, adems de Kolobrzeg, Cracovia y Wroclaw.

Don Jzef Drzazga haba sido nombrado obispo auxiliar de Lublin ms tarde pas a Olsztyn y don Michal Blecharczyk de Tarnw, tambin como auxiliar.

Despus de aquella audiencia tan importante para mi vida, me di cuenta de que no poda volver inmediatamente con mis amigos y mi canoa; tena que ir antes a Cracovia para informar al arzobispo Eugeniusz Baziak, mi ordinario. Mientras haca tiempo para tomar el tren de la noche que me llevara a Cracovia, rec durante muchas horas en la capilla de las Hermanas Ursulinas de la calle Wislana, en Varsovia.

El arzobispo Eugeniusz Baziak, metropolitano de rito latino de Lvov, haba compartido el destino de todos los que llamaban evacuados: haba tenido que dejar Lvov y se haba afincado en Lubaczw, esa franja de la archidicesis de Lvov que, despus de los acuerdos de Yalta, qued dentro de los lmites de la Repblica Popular de Polonia. El prncipe Sapieha, arzobispo de Cracovia, un ao antes de su muerte, haba pedido que el arzobispo Baziak, obligado a abandonar por la fuerza su propia archidicesis, fuera nombrado su coadjutor.

As pues, mi episcopado empalma cronolgicamente con la persona de este prelado que tanto haba sufrido. Al da siguiente me present al arzobispo Eugeniusz Baziak, en la calle Franciszkanska, 3, y le entregu la carta del cardenal primado. Recuerdo como si fuera hoy que el arzobispo me tom del brazo y me llev a la sala de espera, donde estaban sentados algunos sacerdotes, y dijo: Habemus papam. A la luz de los acontecimientos posteriores, podra decirse que aquellas palabras fueron profticas Dije al arzobispo que deseaba volver a Masuria con el grupo de amigos que estaban en el ro Lyna.

Un poco entristecido por la respuesta, me fui a la iglesia de los franciscanos e hice el Va Crucis, contemplando las estaciones, obra del pintor Jzef Mehoffer. Me gustaba ir a esta iglesia para hacer el Va Crucis, porque me atraan aquellas estaciones originales, modernas. Luego fui de nuevo a visitar al arzobispo Baziak y repet mi peticin. Le dije: Comprendo su preocupacin, excelencia. Le pido sin embargo que me conceda poder volver a Masuria.

Esta vez respondi: S, s, vaya; pero le ruego aadi con una sonrisa que est de vuelta para la consagracin episcopal. As pues, aquella misma noche tom otra vez el tren para Olsztyn. Llevaba conmigo el libro de Hemingway El viejo y el mar.

Le durante casi toda la noche y solo consegu adormecerme un rato. Me senta ms bien raro Cuando llegu a Olsztyn me encontr con los amigos del grupo que haban llegado navegando con las canoas a lo largo del ro Lyna. El jefe del grupo vino a buscarme a la estacin y me dijo: Entonces, to,1 le han hecho obispo?. Le respond que s. Y l aadi: Realmente En efecto, no mucho tiempo antes, con ocasin de la celebracin del El da en que fui nombrado obispo llevaba poco menos de doce aos de sacerdocio.

Haba dormido poco y por eso, cuando llegu, estaba cansado. Sin embargo, antes de irme a descansar, me dirig a la iglesia para celebrar la Santa Misa. La iglesia estaba regida por el capelln universitario, que entonces era el futuro obispo don Ignacy Tokarczuk. Por fin pude ir a dormir. Cuando poco ms tarde me despert, me di cuenta de que la noticia ya se haba difundido, porque don Tokarczuk dijo sin rodeos: Bueno, nuevo obispo, felicidades!.

Sonre y me alej, dirigindome al grupo de los amigos, donde tom mi canoa; pero cuando me puse a remar, me sent de nuevo un poco extrao. Me haba impresionado la coincidencia de fechas: el nombramiento me fue notificado el 4 de julio, da de la consagracin de la catedral del Wawel. Es un aniversario que ha tenido siempre una gran resonancia en mi alma.

Me pareca que aquella coincidencia quera decir algo. Al mismo tiempo pensaba que quiz era la ltima vez que podra ir en canoa. En realidad, debo aclarar enseguida que todava pude navegar muchas otras veces, recuperando fuerzas en las aguas de los ros y de los lagos de Masuria. Prcticamente eso dur hasta Ea dedicacin a san Wenceslao del histrico templo manifiesta los antiguos vnculos de la tierra polaca con Bohemia. San Wenceslao era un duque bohemio, que muri mrtir a manos de su hermano.

Tambin Bohemia lo venera como patrono. El trmino to se usaba entonces para indicar Padre, con el fin de no delatar la condicin clerical de la persona. Los hice en Tyniec. Iba con frecuencia a la histrica abada. Esta vez fue una estancia particularmente importante para m. Tena que ser obispo, estaba ya nombrado.

Pero an quedaba bastante tiempo para la ordenacin, ms de dos meses. Tena que aprovecharlos lo mejor posible.

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